Apunte 5. Conmemorar y actualizar

País: México (San Salvador Atenco)

Temática: Represión a mujeres

El 4 de mayo de 2006, 26 mujeres fueron agredidas sexualmente por policías federales y estatales durante el traslado en autobús que las llevaba a la cárcel después de haber sido detenidas ilegalmente en el poblado de San Salvador Atenco (México). Las detenidas, obligadas a tener la cabeza cubierta en todo momento, fueron apiladas unas encima de otras sobre el suelo del vehículo después de haber recibido fuertes palizas. Eran golpeadas con violencia cada vez que se movían y, bajo insultos y amenazas, algunas fueron violadas, otras fueron manoseadas, vejadas y agredidas mediante la introducción de objetos en los genitales durante un trayecto que normalmente dura dos horas y que, en este caso, duró seis, lo cuál no tenía más objetivo que desorientar y aumentar el terror de las detenidas. Una vez en el penal, cuatro de ellas –extranjeras-, fueron expulsadas a sus países de origen y las demás quedaron incomunicadas e injustamente encarceladas, privadas de asistencia médica y legal. Cuatro años después, ningún responsable, ni físico ni intelectual, ha sido procesado.

Hay cinco aspectos positivos del reportaje de Mario Valle publicado en ElMundo.es:

1. El periodista aprovecha el cuarto aniversario del suceso para volver a poner en la actualidad el caso del Estado de México contra el pueblo de San Salvador Atenco con las últimas novedades del caso.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) pidió en diciembre a México –ante la denuncia que se presentó ante el organismo, y según se ha sabido hoy lunes- que ofreciera las pertinentes explicaciones (…) La fecha para hacer público el nuevo requerimiento al respecto del CIDH al Gobierno mexicano para que aclare el asunto no es casual: este lunes y martes se cumplen exactamente cuatro años de los disturbios.

2. Mediante el testimonio de una de las víctimas, el reportaje hace referencia al fondo misógino de los ataques a las mujeres.

“Se nos agredió por ser mujeres y se nos obligó a hacer actos y a ver incluso cómo se violaba a nuestros propios compañeros”, ha dicho este lunes con ira Claudia Hernández, una de las víctimas de los días de Atenco.

3. El reportaje denuncia la impunidad en el caso de Atenco y lo refuerza con la mención a otros casos similares ocurridos en otras partes del país.

Los abogados del centro [Miguel Agustín Pro Juárez: Pro Dh], apoyados por Amnistía Internacional, lograban la pasada semana excarcelar a dos vendedoras ambulantes indígenas, condenadas por secuestrar a seis agentes federales tras un operativo policial en un mercado de Querétaro. La Suprema Corte decretó su inocencia, tras cuatro años en prisión, por la fabricación de pruebas durante el proceso.

Desde 2006, ni un solo policía, mando o cargo político ha tenido que responder por lo que –según las denunciantes- sucedió en los furgones policiales. “Más aún, se les ha premiado al otorgarles cargos públicos, alentando de este modo la impunidad”, lamentan los abogados de Pro Dh.

4. Sin dar cifras, el periodista hace una referencia sutil al feminicidio en el estado de México, donde se ubica el poblado de San Salvador Atenco, con la comparación del caso más conocido de asesinatos de mujeres del país: Ciudad Juárez.

La polémica se sumará, sin duda, a la borrasca que intenta capear estos días la fiscalía de su estado por el caso Paulette: la desaparición y muerte de una niña de cuatro años, cuyo cadáver apareció bajo su cama nueve días después de que desapareciera y tras un registro exhaustivo del domicilio. Hasta el momento, el fiscal mexiquense no ha dado explicaciones convincentes.

El Estado de México es, además, uno de los que más asesinatos de mujeres sin resolver acumula en los últimos años, por delante de Ciudad Juárez y su leyenda negra.

5. El periodista señala la falta de respeto por los derechos humanos del actual presidente mexicano, Felipe Calderón, y el gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto, y los acusa indirectamente de utilizar los derechos humanos con fines electorales.

El caso [de San Salvador Atenco] es una nueva bomba que le puede estallar al presidente Felipe Calderón, cuya guerra contra el narcotráfico ha puesto en entredicho internacionalmente el respeto a los derechos humanos por parte del ariete del mandatario, el Ejército.

El político [Enrique Peña Nieto], al que los analistas consideran el niño bonito de la política mexicana, quizá lamente ahora – y en las elecciones- la respuesta de sus fuerzas policiales a la trifulca. Aunque la pelota la botase a otro tejado, el federal.

Este es el link a la pieza:

http://www.elmundo.es/america/2010/05/03/mexico/1272922656.html